En una nueva edición del ciclo de entrevistas, Iván Moreno y Fabianesi mantuvo un profundo diálogo con Germán Voboril, exfutbolista profesional y actual entrenador. La charla navegó a través del impacto del autoconocimiento en el campo de juego, el desafío emocional que representa la transición hacia el retiro y el valor estratégico de la formación académica durante la carrera deportiva. Años después de haber finalizado su formación académica, Voboril encarna el modelo de un profesional que comprende que el talento deportivo debe complementarse imperiosamente con la preparación integral.
El autoconocimiento como motor de rendimiento
Al repasar su paso por los programas educativos en la etapa final de su carrera, Voboril destacó el impacto directo que tiene la preparación mental en el desempeño. "Si uno se conoce bien y ya se gestiona mentalmente y emocionalmente, inevitablemente mejoras tu rendimiento", aseguró el exdefensor. En este sentido, remarcó la importancia de fijar metas claras y de romper con las barreras inconscientes que los propios jugadores suelen imponerse.
De la transición a la vocación: elegir el campo de juego
El momento de colgar los botines representa uno de los momentos más delicados en la vida de un deportista. Voboril confesó que su decisión no fue fácil y que, inicialmente, evaluó la posibilidad de ejercer como director deportivo tras haberse capacitado formalmente en esa área. Sin embargo, la vocación lo llevó nuevamente al césped: descubrió que su verdadera pasión estaba en el día a día del entrenamiento y en la toma de decisiones intensas durante los partidos, volcándose a la dirección técnica. Moreno y Fabianesi aportó que todos los conocimientos adquiridos en gestión deportiva terminan siendo herramientas abarcativas fundamentales para que un entrenador pueda administrar la realidad de un plantel.
Estudiar mientras se juega: una defensa contra la ansiedad
Uno de los ejes centrales de la conversación fue la imperiosa necesidad de aprovechar los "tiempos muertos" de la carrera del futbolista, como las concentraciones o las etapas de recuperación médica. Voboril fue contundente al afirmar que el estudio no solo prepara al jugador para el "día después", sino que lo fortalece en el presente. Mantener la cabeza activa en otras disciplinas reduce significativamente la ansiedad frente a las presiones del entorno y las redes sociales, al mismo tiempo que mejora la inteligencia táctica y el entendimiento del juego.
El reclamo por el "día después" y vivir con sentido
Con una mirada crítica y constructiva, Voboril señaló una carencia importante en las instituciones deportivas actuales: la falta de áreas específicas que preparen a los futbolistas para el momento del retiro o para contener a los jóvenes talentos que no logran firmar su primer contrato. "Siento que no hay un departamento específico en esto, y lo veo crucial para la persona", reflexionó.
Hacia el final del encuentro, Moreno y Fabianesi celebró el crecimiento exponencial de la plataforma educativa, que para este 2026 ya cuenta con más de 150 alumnos inscriptos en toda Latinoamérica. La charla cerró con una valiosa reflexión compartida sobre la verdadera naturaleza del triunfo: más allá de ganar o perder, el éxito definitivo radica en disfrutar el recorrido y elegir "vivir con sentido".