FIFPRO Sudamérica condena las declaraciones racistas realizadas por la senadora paraguaya Celeste Amarilla sobre Kylian Mbappé.
El racismo no es una opinión. Es una forma de discriminación que deshumaniza, excluye y perpetúa desigualdades. Resulta especialmente grave cuando este tipo de expresiones proviene de personas que ejercen funciones públicas, cuyo deber es contribuir a una sociedad basada en el respeto y la igualdad.
El fútbol es uno de los espacios más diversos del mundo. Esa diversidad debe ser protegida. Ningún futbolista debe ser objeto de ataques por el color de su piel, su origen, su identidad o cualquier otra característica personal.
Como representantes de los futbolistas profesionales de Sudamérica, reafirmamos nuestro compromiso con la erradicación del racismo y de toda forma de discriminación, dentro y fuera del deporte.
El silencio y la indiferencia solo contribuyen a normalizar la discriminación. Frente al racismo, la responsabilidad de las instituciones es actuar y alzar la voz.