Siete años después de la profesionalización e incorporación del fútbol femenino al programa previsional de Futbolistas Argentinos Agremiados, la exmediocampista de Boca y la Selección Nacional marca un precedente fundamental en el amparo laboral y el día después del deportista.
El cierre de una carrera deportiva suele ser uno de los momentos de mayor incertidumbre para quienes dedican su vida a la alta competencia. En el fútbol femenino, donde la lucha por condiciones dignas de trabajo ha requerido un esfuerzo sostenido, las garantías para la etapa posterior al retiro adquieren un valor trascendental. En ese camino, el fútbol argentino acaba de registrar un acontecimiento histórico: Clarisa Belén Huber se convirtió en la primera jugadora en percibir el beneficio del Fondo Final de Carrera otorgado por Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA).
El Fondo Final de Carrera fue instituido originalmente por FAA en 2013 como un mecanismo solidario para acompañar económicamente a los futbolistas profesionales en la transición laboral tras colgar los botines. En 2019, con la firma del histórico acuerdo entre el gremio y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que dio nacimiento a la liga profesional femenina, se puso en marcha la segunda etapa del Fondo, integrando automáticamente a las jugadoras con contrato registrado. Siete años después, tras cumplir con los años de aporte y requisitos formales que exige el reglamento, la presencia de Huber en la sede sindical para hacer efectivo el cobro materializa el alcance real de aquella conquista.
La trayectoria de Huber resume las transformaciones estructurales del deporte en el país. Con pasos destacados por El Porvenir, dos etapas multicampeonas en Boca Juniors, experiencia europea en el Zaragoza de España y presencias mundialistas con la camiseta argentina, Clarisa transitó en carne propia el abismo entre la precariedad no profesional y las exigencias de la élite remunerada. Al mismo tiempo, construyó su futuro fuera de la cancha: es profesora de educación física, kinesióloga y actualmente vuelca su experiencia en la formación técnica de las selecciones juveniles femeninas de la AFA.

“El hecho de ser la primera futbolista en recibir el Fondo Final de Carrera es un orgullo para mí. Se trata de un reconocimiento al tiempo que todo deportista le dedica a su carrera. Y también me siento una afortunada por haber transitado las dos eras del fútbol femenino: la no profesional y la profesional. Hay una evolución, dentro de un proyecto a largo plazo que se viene dando. Se nota el cambio que hubo. Y aunque siempre existen cosas por mejorar y modificar, el camino es éste. Entonces, me surge agradecer a toda la gente que cree en este deporte y que construye día a día para que el fútbol femenino siga creciendo y sea más completo”.
— Clarisa Huber, en su visita a la sede de FAA.
El caso de Clarisa Huber no solo honra una trayectoria intachable, sino que confirma la necesidad de consolidar herramientas gremiales de retiro y doble carrera en todo el continente. Desde FIFPRO Sudamérica celebramos este paso pionero de FAA, que demuestra que la profesionalización no se agota en el contrato mensual, sino en garantizar que el reconocimiento laboral y la dignidad perduren cuando las luces del estadio se apagan.