El desarrollo integral del futbolista y la preparación para la etapa post-retiro son pilares fundamentales en la industria deportiva actual. En el marco del ciclo #Embajadores de FIFPRO Sudamérica, Junior Fernández, arquero de trayectoria internacional y de la Selección Paraguaya, compartió su visión sobre cómo la formación académica y el deporte de alto rendimiento deben caminar en paralelo para resguardar el futuro del atleta. Para Fernández, el antiguo paradigma que limitaba al jugador exclusivamente al entrenamiento físico ha evolucionado. "La educación y el deporte ayuda a potenciar al futbolista porque trae pensamientos con mayores criterios; ayuda a tomar mejores decisiones más rápidas porque el fútbol te lo demanda", reflexiona el arquero, destacando que el conocimiento adquirido no compite con la profesión, sino que eleva el estándar del deportista para la segunda etapa de su vida.
Un claro ejemplo de este equilibrio se dio durante su participación mundialista con el seleccionado nacional. Mientras competía al máximo nivel internacional y dedicaba tiempo a estudiar a los rivales, Fernández continuó en paralelo con su preparación académica. Lejos de representar una distracción, lo describe como una herramienta para mantener el eje y cuidar su futuro: "Trato de ser muy equilibrado; sabía que estaba viendo algo único, maravilloso en mi carrera, pero al mismo tiempo tiene un punto final". Consciente de que la carrera deportiva es corta, el guardameta asegura que la capacitación no es una opción, sino una forma integral de desarrollo. "El estudio, ya sea un curso o una carrera, es algo que queda para siempre; no estoy gastando mi tiempo, al contrario, lo estoy ganando para prepararme como persona y poder tener una vida tranquila", afirma, brindando un consejo vital para las nuevas generaciones.
Finalmente, Fernández remarcó el inmenso valor de adquirir nuevas capacidades —como idiomas, educación financiera y tecnología— y de fortalecer la comunidad entre colegas. La plataforma de intercambio gremial permite a los jugadores nutrirse de las vivencias de sus pares, asimilando saberes que trascienden el campo de juego. "La comunidad te fortalece porque te trae respuestas de otros compañeros que han pasado cierta experiencia o situaciones que te ayudan a crecer y te traen sabiduría", explica. Ante una industria deportiva que crece a pasos agigantados y demanda cada vez mayor profesionalización frente a inversiones gigantescas, el mensaje del futbolista es contundente: "No hay espacio para no estar preparado; si uno está preparado y tiene noción de lo que puede ir pasando, ayuda a que nuestra comunidad se fortalezca".