El acompañamiento al futbolista no debe terminar cuando finaliza su carrera deportiva. Bajo esta premisa, el Sindicato de Futbolistas Profesionales de Chile (Sifup) ha puesto en marcha la Casa del Bienestar, un proyecto integral diseñado para brindar contención permanente a exjugadores y a la Asociación Nacional de Jugadoras de Fútbol Femenino (Anjuf).
La iniciativa surge como respuesta institucional a una realidad históricamente postergada en el deporte: la vulnerabilidad en la transición post-carrera. El proyecto busca mitigar el impacto emocional del retiro, tratar las secuelas físicas acumuladas durante los años de competencia y construir redes de apoyo frente a las dificultades de reinserción social y laboral.
Tres ejes para un abordaje integral
La Casa del Bienestar funcionará en la histórica sede del Sifup, ubicada en la avenida Grecia frente al Estadio Nacional. Este emblemático inmueble fue acondicionado para operar sobre tres ejes de trabajo fundamentales:
Bienestar emocional: Atención psicológica especializada para abordar procesos de duelo, identidad, ansiedad y la reinserción en la vida civil tras el retiro deportivo. Además, el espacio cuenta con un psicólogo permanente.
Bienestar mental: Áreas de kinesiología y gimnasio enfocadas en la rehabilitación, la funcionalidad y la mejora de la calidad de vida.
Bienestar gremial: Un espacio dedicado a fortalecer la identidad colectiva, el acompañamiento entre pares y la memoria del fútbol chileno.
Deuda histórica e implementación conjunta
El proyecto, presentado a principios de año, dio su paso definitivo a mediados de 2026 cuando el Sifup concretó la entrega de las llaves del recinto a las organizaciones vinculadas.
Durante el acto de entrega, el presidente del Sifup, Luis Marín, destacó el objetivo de transformar la antigua sede en un "espacio vivo", dotado de profesionales que acompañen a los exjugadores en una etapa muchas veces invisibilizada.
Este respaldo fue recibido como un hito de reparación por parte de los beneficiarios. “Seguiremos creciendo en el trabajo apuntado a los ex futbolistas”, aseguró Alex Castañeda, presidente de la Agrupación Nacional de Ex Jugadores Profesionales (ADNEFP), quien valoró la concreción de la obra como una señal de respeto hacia quienes dedicaron su vida a la actividad.
A su vez, la inclusión estructural de las jugadoras garantiza un entorno de contención frente a la precariedad que históricamente ha afectado a su disciplina. “Es un sueño contar con un espacio propio para el fútbol femenino”, destacó Javiera Moreno, presidenta de la ANJUF, sobre un recinto que les permitirá centralizar su atención médica, cuidado emocional y desarrollo organizativo.
Para FIFPRO Sudamérica, la Casa del Bienestar representa la evolución natural y necesaria del trabajo sindical. Significa pasar de la defensa estrictamente laboral durante la etapa activa, a una visión de cuidado integral que garantiza la dignidad, la salud y la memoria del futbolista en todas las etapas de su vida.