Con una combinación perfecta de personalidad, coraje y fútbol, el seleccionado argentino revirtió una desventaja ante Inglaterra, se impuso por 2 a 1 de manera inobjetable y llegó nuevamente a la final de la Copa del Mundo, instancia en la que enfrentará el domingo a España para tratar de defender el título conseguido hace tres años y medio en Qatar.
Siete triunfos consecutivos instalaron a Argentina en el último capítulo de la máxima competencia futbolística. Y más allá de los resultados cosechados y de lo que suceda contra España, el equipo ya demostró su enorme jerarquía y la fortaleza de una estructura en la que los futbolistas, el cuerpo técnico y quienes acompañan al plantel desde distintas funciones merecen nuestra gratitud y nuestro eterno reconocimiento.